¡Hola! Soy Martín Muñoz, y soy uno de los fundadores de este blog. Tengo 26 años, vivo en Valencia (España), y quiero contarte (de manera resumida), quién soy y el motivo por el que creé esta página.

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Desde muy joven, 16-17 años, siempre tuve problemas para saber cómo conquistar o enamorar a una chica. No soy el típico chico guapo, mi cuerpo es “normalito” y mi cara no es nada del otro mundo. Cuando era un adolescente, no era muy atractivo que digamos…

Por estas razones, o eso pensaba yo, mis primero intentos de ligar en el instituto y en los comienzos de la universidad, fueron un auténtico desastre siendo sincero.

Mi primer intento fallido en el amor

¿Alguien no ha tenido un amor platónico en el colegio o el instituto? Yo por supuesto que lo tuve y aún lo recuerdo como si fuera hoy mismo, el fracaso y el ridículo tratando de conquistar a Ana, una compañera de clase desde que empecé el instituto.

Desde que la vi por primera vez, el primer año de instituto, me quedé colgado por ella 100%. Era una chica simpática, alta (¡me gustan las mujeres más bien altas!), y con una cara hermosa.

En el primer año de instituto no fui capaz de dirigirle malamente la palabra. Yo era mi tímido, no tenía mucha seguridad porque no estaba conforme con mi físico, y el acné de adolescente tampoco me ayudaba mucho.

El 2º año decidí atreverme a hablar con ella, pero tampoco conseguí mucho. Cuando le hablaba casi que tartamudeaba, decía cosas con muy poco sentido y me daba cuenta que ella notaba mi nerviosismo cuando le hablaba.

Pero aún así, pasado el tiempo terminamos siendo bueno amigos y saliendo en el mismo grupo común de amigos.

Cada vez fui cogiendo más confianza con ella y pensaba constantemente “esta es mi oportunidad”. Pero nunca llegaba esa oportunidad porque a Ana le sobraban pretendientes y yo terminé siendo el típico amigo que siempre está ahí, y no mucho más.

Al final nunca me atreví a decirle lo que sentía por ella y siempre me quedaba a un lado, en el mismo sitio. Con el tiempo fuimos perdiendo el contacto y a día de hoy no sé ni dónde vive, pero lo que me quedó claro es que algo había en mi interior no estaba bien si no fui capaz en varios años de decirle lo que sentía.

No todo es tener un buen físico

Una vez pasado por este “trauma” y no haber tenido ninguna en mi época del instituto, tomé á decisión de que era el momento de ponerle solución

Comencé a cuidarme, me apunté al gimnasio y mi cuerpo cambió por completo, con mucho trabajo, claro. Pasé de ser un chico con acné y un cuerpo delgadito a estar normal, marcando algo de músculo, tampoco era Arnold Schwarzenegger…

Pero, ¿sabes?, eso no arregló nada. Ya hablaba con chicas con más fluidez, hasta me daba cuenta que algunas se me insinuaban, pero seguía sin ser capaz de dar el paso y la mayoría de veces decía boberías que me hacían “perder puntos”

Con eso y todo, a los 18 años conseguí tener mi primera novia (Elizabeth), con la que duré menos de 1 mes. Y de esa forma fui teniendo relaciones muy esporádicas con varías chicas durante los siguientes 4 años, las cuales se terminaban casi siempre al poco tiempo, 3 semanas, 1 mes…

Llegar a los 22 años y que ya te hayan dejado unas 8-10 veces la verdad que no es muy agradable. De hecho, ya estando en la universidad volví a tener un problema de autoestima, perdí la confianza en mí mismo y dejé a un lado el ligar con chicas, era incapaz.

El “bicho raro”del grupo

En el 4º año de carrera, con 22 años, todo mi grupo de amigos ya tenían novia. En mi grupo había 3 parejas y yo, el “bicho raro” que llevaba mucho tiempo sin una novia y que siempre estaba como comodín de todos.

Me sentía muy raro, no me gustaba como era y empezaba a estar cansado de la situación. No me encontraba cómo por no tener pareja. Encima, en ese justo momento me costaba más acercarme a otras mujeres y tenía la sensación que nuca en la vida iba a saber cómo enamorar a una mujer.

Total, terminé por entrar en una ligera depresión, dejé un poco de lado los estudios, suspendí varias asignaturas y ya no salía apenas con mis amigos. Mi inexistente vida amorosa estaba destrozando mi vida en general.

Una luz entre las tinieblas

No conseguí salir de esa depresión hasta bien entrados los 23 años. Y la verdad, fue gracias a algo con lo que me topé uno esos de tantos días buscando por Internet información soluciones para problema, ya que además no tenía el valor de decírselo a nadie.

Haciendo búsqueda en Google del tipo “cómo conquistar a una mujer” o “cómo enamorar a una chica” llegué sin darme cuenta a un artículo de un blog de un chico de Madre. Para no mentirte, no recuerdo su nombre, ni me acuerdo de la dirección de su blog (si por casualidad lees esto, ¡mándame un correol!), pero me cambió por completo.

El artículo hacía mención a un libro que había leído, y que según él, le había cambiado por completo la vida en el terreno amoroso. Leí con mucha curiosidad su historia y me sentí muy identificado porque había tenido bastantes problemas para ligar durante los últimos años.

El libro se llamaba “Derrítela de Amor”. Por lo que decía, tras leerlo empezó a ganar confianza, y con ganas como salir, ligar y llegar a conocer a la que era su novia actual, con la que llevaba más de 2 años de relación

Esto era justo lo que yo andaba buscando: Tener la suficiente confianza como para poder comenzar relaciones con chicas y conseguir a alguna que me llenera, con la que me sintiera feliz. Estaba cansado de ser el “bicho raro”.

Busqué más información sobre el libro y vi que costaba 39 dólares (unos 35 euros). Por aquel entonces no tenía mucho dinero, pero como el libro tenía una garantía de devolución de 60 días me tiré a por él. En fin, si no me gustaba o no me convencía, les enviaba un email y me devolvían el dinero.

Pero… No sabes cómo transformó mi vida.

De ser el “bicho raro” a encontrar a mi mujer ideal

Me leí el libro a una velocidad que nunca antes lo había hecho con otro libro vida. No era muy largo, y me sentía 100% identificado con cada cosa que su autor (Miguel Castillo), decía en él.

Vi claramente los errores que estaba cometiendo, cómo “metía la pata” cuando me acercaba a conocer a chicas y cómo, entre otras cosas, me descubrían y traicionaban mis gestos.

Era como si este hombre, Miguel Castillo, hubiera escrito el libro pensando en mí. A medida que lo leía, descubría frases que tenía que usar, detalles a tener en cuenta y hasta un plan elaborado paso a paso para conquistar y enamorar a una mujer sacando provecho de todas las herramientas que disponemos hoy día, como por ejemplo las redes sociales

Cuando terminé de leerlo me dije a mi mismo: “Martín, ahora ya sabes cómo enamorar a una mujer”. Y con ese “subidón” de confianza me lancé otra vez al “océano del amor”.

Volví otra vez a salir con mis amigos y comencé a conocer a chicas nuevas. Pero con la gran diferencia que esta vez no hacía gestos raros, ni mucho menos se me notaban. Desde el primer momento, dejé atrás esa inseguridad que me descubría.

Hasta mis amigos estaban sorprendidos porque me veían hablar con naturalidad con 3 o 4 mujeres diferentes en la misma noche. Y la verdad, es que ese año lo pasé muy porque, aunque no tuve ninguna relación seria, tuve varías pequeñas relaciones con mujeres que yo pensaba que eran inalcanzables para mí.

Todo esto hasta que encontré a Isabel…

Ella era amiga de la novia de Alberto, uno de mis mejores amigos, y se había mudado a Valencia hace poco. Según la ví, pensé: “Esta es la definitiva”. “Dicho y hecho”,  así fue.

Gracias, a la autoconfianza que había conseguido durante el último año y siguiendo el sistema que aprendí en el libro, la conquisté en poco más de dos meses. No voy darte todos los detalles porque sé que ella lee esta página y me mataría, pero sólo te puedo decir hoy en día estamos juntos, vivimos juntos y somos una pareja feliz.

Ahora, una cosa te digo, si le preguntas a ella  te dirá que fue ella la que me conquistó a mí. ¡No es cierto!

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Si quieres, esta también puede ser tu historia

Mi vida dio un vuelco por completo, y esta historia, que te puede sonar a telenovela, es real 100%.

No te voy a engañar, yo en su día desconfié de aquel blog y de ese libro, pero tampoco  tenía nada que perder y probé a leer “Derrítela de Amor” porque tenía ese deseo de aprender definitivamente cómo enamorar a una mujer.

Y lo logré…

Conquiste a la mujer que siempre había buscado, también y lo pasé muy bien en las relaciones que tuve antes, en las que yo sentí por primera vez que tenía el control. Ya nunca más fui ese “bicho raro” al que todas las chicas lo dejaban.

Si tú te encuentras en misma situación en la que estuve yo, no creo que sea necesario que te diga lo que tienes que hacer: Compra el dichoso libro, sigue el método y cambia tu vida para siempre.

Y si tu vida se transforma, tienes las puertas de este blog abiertas por completo para que me lo cuentes en algún comentario o a través de un email. Estaría encantado de cambiarte la vida con este blog, como en su día aquel blog que no recueros lo hizo conmigo.

QUIERO TENER MÁS INFORMACIÓN SOBRE “DERRÍTELA DE AMOR”